QUÉ SON LAS COLONIAS CALLEJERAS

Cuando hablamos de colonias callejeras nos referimos a aquellos grupos de gatos que viven en la calle en el mismo espacio y conviven compartiendo recursos (alimentación, lugar de descanso, agua…).

Habitualmente residen en zonas no frecuentemente transitadas y suelen ser esquivos y asustadizos con respecto a las personas. No obstante, cada vez es más frecuente ver colonias cercanas a espacios de uso humano habitual y con conductas más cercanas y confiadas, frecuentemente debido a la cercanía con los cuidadores que los alimentan.

La gran problemática de las colonias callejeras con la que nos encontramos es la superpoblación unida a la falta de salubridad de los espacios que frecuentan así como de las enfermedades que padecen. Por ello, nuestro objetivo fundamental es que las colonias sigan existiendo pero de forma controlada y que nuestros vecinos los gatos sean respetados, queridos y cuidados como se merecen.

Para conseguir nuestro objetivo tenemos que empezar por controlar el número de habitantes de las colonias de gatos dado que una proliferación sin control y sin pausa de ellos hará que los recursos sean escasos para todos, los puntos de resguardo estén colapsados y las enfermedades proliferen incrementadas por la ausencia de atención veterinaria. Por todo esto, nuestro principal objetivo es controlar el número; queremos que los que estén en las calles estén de la mejor manera posible y para ello tienen que ser un número controlado.

Sabemos que esto es un tanto utópico porque es imposible controlar todos los gatos de la ciudad, sabemos que siempre habrá más gatos que aparecerán de pronto en las colonias; unos porque son abandonados por particulares que frecuentemente creen que dejarles en una colonia es hacerles menos daño que tirarles a la basura; otros gatos aparecerán nuevos en las colonias, como nos pasa siempre, sin saber de dónde salen, posiblemente rechazados de su zona tras alguna pelea que no han ganado y buscando recursos en otras o bien buscando hembras en celo… es decir, por la experiencia que tenemos; ESTERILIZAR Y CONTROLAR AL 100% A TODOS ES IMPOSIBLE, así pues no os alarméis, no vamos a provocar la extinción del GATO, ¡ni mucho menos! Lo imprescindible es reducir la grandísima cantidad de ellos que hay en las calles, malviviendo.

Y una vez esterilizadas las colonias, ¿qué pasa?, lo que sucede es que tendremos un grupo habitual de unos 6 gatos (de media) que se pelearán menos, que se moverán menos, que engordarán y se pondrán más guapos, vivirán menos estresados (los cambios hormonales, los embarazos, la búsqueda de hembras, el celo… son estados de estrés para los gatos sin esterilizar), y al ser un grupo controlado, podremos atenderles mejor: comida abundante, agua que no escasea, casetas fabricadas antilluvia, ausencia de quejas de vecinos, atención veterinaria y hasta mayor facilidad de encontrar una casa para ellos, porque son menos, y al ser menos las personas que quieren adoptar tienen menos donde elegir de manera que nuestros queridos gatos de colonias callejeras, que han esperado y sufrido tanto tiempo, ¡tienen más oportunidades!

Y CON TODO ESTO… POCO QUEDA POR AÑADIR… ¿COLABORAS CON TUS COLONIAS VECINAS?